¿Por qué?

Porque a veces tengo la cabeza llena de ideas que nunca digo y porque me debato todos los días entre ser Marianne o Elinor voy a poner toda la locura en este lugar. No pienses que es un blog sobre amor o parejas, tampoco es sobre poesía o música, menos sobre educación o política. Es solo un cuaderno más de (in)sentatez y mucho sentimiento...

domingo, 11 de mayo de 2014

De comentarios, mujeres y viajes



Es el día de la madre y mientras me siento algo indignada pues he descubierto una manera de agradecerle a esa mujer que, ahora sentada en casa a 8000 km., no tiene idea de lo que escribe su loca hija.

Llevo poco más de 36 horas en Madrid, he venido por trabajo y también para disfrutar unos días con los buenos amigos que hice el año pasado durante una pasantía en la Universidad de Salamanca. Ha sido un viaje preparado con poca anticipación y la estadía es muy breve, pero desde que supe que podría venir he estado muy contenta (y no solo porque logré un financiamiento para el pasaje). Te preguntarás entonces qué es lo que me indigna... 

Dos comentarios han rondado este viaje con tanta frecuencia que resulta enfermizo.

El primero me sorprende poco porque ya lo había escuchado antes y procede de latinoamericanos que viven en el extranjero. Con un tono que no sé si calificar de condescendiente, mezclado con asombro e incredulidad varios que me he cruzado responden a la noticia de mi viaje con un "¿en serio??" o un "¿a Europa?, vaya, ¿de verdad? ¿cómo así, ah?" Veamos yo sé que viajar al extranjero no es económico, sacar la visa es una tontería, tener el tiempo es complicado; pero me resulta extraño escuchar a estas personas sorprenderse de que alguien haga un viaje que ellos mismos han hecho en algún momento. Siempre me pregunto en esta situación ¿qué es lo que te sorprende? ¿Quizás piensas que yo soy incapaz de hacer lo mismo que tú hiciste o estás haciendo? ¿Es quizás que aún tenemos la manía de tratar de ver las cosas más como imposibles que como posibilidad? ¿Es que dudamos tanto de nuestras capacidades? Pues, no lo sé. Lo único que recuerdo cada vez que surge algo que quiero en esta vida es la frase de mi abuela "no hay peor gestión que la que no se hace" o la de mi madre "el que quiere puede". Son esas frases, con otras que ahora no me vienen a la mente, las que seguro me han llevado y me seguirán llevando a donde yo quiera. 


Debido a que mi viaje me impediría estar en Lima, que es donde vivo, para el Día de las Madres, me preocupé de saludar a algunas mamás de mi familia por adelantado. Es entonces que el segundo comentario se volvió un penoso recordatorio de cómo piensan muchas mujeres. Solo bastaba que dijera "viajo a España" para escuchar: "¿Otra vez? ah, ya sé ¡te has conseguido un novio por allá! por eso tanto viaje". La primera vez que me dijeron esta frase, que debo decir parecía que unas a otras las mujeres se pasaban escritas en una hoja de papel, pensé que se debía a la edad de la persona con la que hablaba. "Es una mujer mayor", me decía, "es alguien que se sorprende de mi soltería a mis 30 años", me convencía...lamentablemente, estas excusas se acabaron cuando el comentario vino de primas e incluso algunas amigas, las mismas que tienen extensos discursos sobre la igualdad de género y se declaran "feministas". El repetido comentario me indignaba cada vez más: ninguna pensaba en un contexto educativo ni de crecimiento profesional ni siquiera de recreación. Además, el verbo elegido, "conseguir", resonaba en mi mente por lo frío, calculador, nada romántico como su discurso habitual. Felizmente, mi mamá no piensa así...aunque siga aterrada de mi constante afán por viajar sola a todo lugar que se me ocurre y algo desconsolada por mi decisión de dejar su nido sin que mediara un sagrado matrimonio, sino tan solo un deseo de independencia. Puedo asegurar que si una pareja fuera mi impulso para visitar un lugar lo diría con orgullo e ilusión... simplemente no es el caso. Sin embargo, no deja de ser una lástima que tantos crean que es la primera motivación en la que pueden pensar para que alguien haga algo.

Creo que he tenido suerte, es en todo caso mi conclusión, de tener una madre que me ha criado con suficiente libertad para dejarme pensar diferente. Espero que cuando sea madre mis hijos o hijas no escucharán frases similares...o bueno, si finalmente las escuchan, no actuarán según ellas. Esta noche salía del Teatro Español de la función de "Misántropo" y como ya venía rumiando estas ideas por un momento pensé en irme, en abandonar a los seres humanos locos al igual que el protagonista al final de la obra... quizás sea la única solución... pero no, al final me quedé.



Mis treinta años, mi excesivo amor por el trabajo y los proyectos locos, mi espíritu viajero, mi seriedad a veces extrema y mi franqueza que me hace algo deslenguada, mi malhumor, mi desorden y mis flojeras, mi comodidad con la ausencia de compañía... este collage es el regalo que le llevo de vuelta a casa a mi madre. Sé que lo va a recibir con una sonrisa... sé que no está decepcionada del tipo de mujer e hija que soy... para mí es suficiente.

4 comentarios:

  1. Prepárate, Mariana, conforme pasan los años si sigues viajando, trabajando soltera y sin hijos seguirán los comentarios insensatos. La verdad, yo creo que esos prejuicios y comentarios imprudentes son de personas muy limitaditas sin mala intención y es mejor tomarlos con humor. Besitooo

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    1. Seguramente, Vicky, pero creo que vale la pena compartir no por renegar (que de todas maneras lo hago un poco) sino para sea visible que esto pasa.

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  2. Yo no le darìa ninguna importancia a esas tonterìas, muchas veces es lo ùnico q se les ocurre pensar pero sencillamente x q ellas no ven mas allà. Ademas 30 años? Con el techo q hay ahora? El mundo es tuyo! Pero ellas no lo comprenden solo es eso.

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    1. Pues sí, yo sigo adelante...me quedo conforme, en todo caso, con pensar que si tan solo una de las que cree esto lee este texto quizás, aunque sea, se cuestione un poco su manera de pensar.

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