¿Por qué?

Porque a veces tengo la cabeza llena de ideas que nunca digo y porque me debato todos los días entre ser Marianne o Elinor voy a poner toda la locura en este lugar. No pienses que es un blog sobre amor o parejas, tampoco es sobre poesía o música, menos sobre educación o política. Es solo un cuaderno más de (in)sentatez y mucho sentimiento...

domingo, 24 de noviembre de 2013

Del golpe al beso: cómo convertir en príncipe a una rana


La televisión estaba prendida, era un domingo durante el almuerzo, detesto que veamos tele mientras comemos. Empezó uno de los miles comerciales y escucho la voz lastimera de una chica: “Sin novio y nada que ponerme”. Alzo la vista y veo un sapo de brillante personalidad que la consuela regalándole ropa, la chica feliz (¡obviamente!). Pero falta algo, llega la pregunta : “¿Y el novio?”. “Beshoooo” dice la rana y en el acto se convierte en un apuesto príncipe.

“¡Listo! una generación más de engañadas”, digo mientras me río. Mi hermana me mira extrañada, mi papá deja de comer…Pienso un momento en si debo o no seguir hablando, quizás sea mejor callar. Pero alguien dice: “Todas las chicas quieren encontrar a su príncipe rana y convertirlo con un beso de amor”.

No hay marcha atrás. Debo hablar… “y ¿quién les ha dicho que fue un beso lo que convirtió a la rana?”

El príncipe rana es un cuento recontra conocido: el engreído noble que es castigado por una hechicera y deberá esperar a que una joven princesa lo bese para volver a ser príncipe… (suspiro) (suspiro) “sí, esa es LA historia” dirán muchas… mis alumnas de la facultad de educación me lo decían con ojos soñadores semestre tras semestre.

Pero yo pregunto (sean sinceras…) ¿quién besaría una rana? Yo, no.

Aunque aparentemente hay más de una dispuesta a sacrificarse. El futuro suegro de Shrek (recuerden la segunda película) ha marcado a muchas generaciones de mujeres que viven ilusionadas con que solo su amor podrá cambiar a la rana de su elección. Es así que aguantan a sujetos inmaduros que se escudan en “ser hombres” para justificar su falta de deseo de escucharlas, de ser observadores, comprensivos, de sacrificar su individualidad para mantener una relación y ser parte de una pareja, etc. Con esto no quiero decir que las mujeres seamos unas santas, podemos ser todas unas joyas de la corona, engreídas, demandantes, incongruentes… (sí, sí recuerden que tenemos nuestra buena viga en el ojo).

Todo cuento tiene más de una versión y de este hay una que se ha olvidado: la primera. En esa, la rana hizo que la princesa le diera de comer de su plato, beber de su copa y dormir en su almohada. ¿Nada más? preguntaría yo. Pues aparentemente sí, la querida ranita, ya en la almohada, comienza a lamer el rostro de la dulce princesa. Sí, señoritas, a lamerlo (¿qué asco no?)… Pregunto ¿qué haría entonces que la princesa decidiera en ese momento darle un beso? (¡!) Después de verse invadida por la rana, de haber tenido que compartir con ella objetos personales, ¿realmente se le ocurriría besarla? La respuesta lógica sería que no y, en efecto, esa es la que se da en esta versión (recopilada por los famosos hermanos Grimm por cierto).
 
La humillada princesa harta del trato que está recibiendo se preguntará (¡Al fin!) ¿Valía realmente la esfera de oro toda esta humillación? Es solo en ese momento que podrá darse cuenta de que es más grande y más fuerte que una rana y la arrojará contra una pared para alejarla. Es el golpe lo que hace que la rana desconcertada se transforme.

Lamentablemente, la princesa tuvo que tocar fondo para encontrar la fuerza de enfrentarse a la rana. Cuando recuperó su dignidad es cuando logró transformarlo.


Todas queremos transformar a nuestra rana favorita, no hay problema en eso. Pero quizás sea tiempo de cambiar el método. Seguro en el camino escogemos alguna(s) que no quiera(n) cambiar, entonces la(s) devolvemos a su estanque, ya aparecerá otra que sí esté dispuesta a hacerlo.



Soundtrack: Para no buscar amores cobardes escuchemos a Silvio Rodriguez y recordemos que "La cobardía es asunto de hombres no de los amantes..."


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